Y después de los seis meses… qué

eatingbaby1Lactancia Materna Exclusiva (LME) define la alimentación del bebé en la que ni el agua entra agregada a la leche natural, única y pret a porter, de su mamá. Se considera que a los seis meses ya el sistema digestivo e inmunológico están preparados para recibir alimentos extras y las necesidades calóricas del bebé suben.

Sin embargo, debo repetir incesantemente, que así como la lactancia es EXCLUSIVA los primeros seis meses, estos siguientes seis meses la ALIMENTACIÓN es COMPLEMENTARIA. O sea, no hablamos de lactancia exclusiva, pero sigue siendo la alimentación principal. No debemos temer a esto, tampoco tenemos que figurarnos una alarma de colegio indicando el cese de la lactancia al día 180 de vida del nene, la leche de mamá sigue aportando más del 70% de las necesidades nutricionales del bebé.

También se habla de que esta segunda etapa es de EDUCACIÓN para la mesa familiar. Podemos pensarlo así, una preparación cuya graduación será en 6 meses (de nuevo, tiempos flexibles) en la cual tendremos a nuestro graduando sentadito en la mesa comiendo lo mismo que todos nosotros. Esto es muy interesante, pues muchas veces comemos muy mal, no conocemos las fuentes nutricionales ni las más sanas combinaciones, no nos sentamos juntos ni con plena atención a comer, ni respetamos horarios… así que nuestro bebé en  casa resulta un maestro para que todos mejoremos los hábitos.

¿Cómo vamos a ofrecer los alimentos? Primero que todo, la teta, luego las porciones muy pequeñas. La capacidad gástrica del bebé no tiene nada que ver con la tuya, así que tengamos en cuenta platos y cucharitas a su medida y no forzarle a comer de más. La observación es clave. Después de la teta puede o no quedar saciado, no pelees con él, pero sigue pendiente, porque esta alimentación complementaria también es a demanda y guiada por el bebé mismo.

Evitemos darle todo en colados, papillas y compotas, eso ya no se usa, pues se ha entendido que la salud dental y maxilofacial, así como el sano aprendizaje, viene del ejercicio de masticar. Para introducir el sabor, la textura y el olor, nada mejor que la fruta o verdura, siempre observando, nunca dejando solo al bebé, en su estado puro, completa, sin mallitas. Por supuesto que puede preparársele un puré, bien de frutas, bien de verduras.

LÁCTEOS: yogourt y queso fresco pasteurizado

FRUTAS: todas, excluyendo los cítricos hasta después del año

VEGETALES Y TUBÉRCULOS: iniciar con las de sabor suave como auyama, zanahoria, apio, una por semana. A partir del séptimo vez cambiar la consistencia paulatinamente.

CEREALES Y PANES: preparar las papillas con leche materna extraída, evitar los compuestos con gluten. Evita abusar de los carbohidratos refinados, dar solo corazón de arepa, arroz y pastas muy bien cocidas y suaves. Al 8vo mes pan suave bizcocho, galletas ayudarán a la dentición.

GRANOS: bien cocidos y blandos pueden incorporarse al noveno mes, una sola clase por semana (caraotas, frijoles, garbanzos)

CARNES: el pollo puede ingresar triturado o desmechado; la carne puede dársele molida muy fina al octavo mes

HUEVO: solo la yema a partir del noveno mes

SOPAS: suaves, con carne o pollo y algunas hortalizas ya aprobadas por el bebé

Hay que poner especial atención a los alérgenos y a la historia familiar. si quieres que tu hijo/a disfrute el chocolate, no lo introduzcas antes del año, si puedes alárgalo a los dos; nada de miel hasta los 3, evitemos la toxina botulínica. Evita el azúcar y la sal, primero, respeta el paladar sano que tenemos y nos permite apreciar el real sabor de los alimentos, segundo, evitamos sobrecarga renal y obesidad y tercero, cocinamos más rico con especias y otros aliños.

Comer es un arte y un evento especial. Nunca mejor dicho: el cuerpo es un templo que nace perfecto y no debemos profanar.

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